UNA TARDE
Una tarde que despide al invierno,
con la estela de un arcoiris,
que roza la cintura del ángel.
Una tarde que alumbra,
hasta los rincones insospechados del alma,
y que golpea la chapa
de una simple morada
para darle a mis oídos,
algo más que un acorde en DO.
La tarde seca el agua estancada,
en las calles que no tienen nombre.
Una pluma del ave fénix,
vuela sin pausa,
para posarse en sus pechos,
guardianes del alma
que gobierna su aura,
y también la mía...
Los pasos del pasado,
se pierden por la luz que domina los sentidos,
ya no hay ruidos que salpiquen,
la tranquilidad de las aves,
que descansan junto a los ángeles,
en los brazos del árbol
que tuvo el fruto prohibido...
que tuvo el fruto prohibido...
Una tarde que disfruta del silencio,
las palabras gobiernan con mucho daño,
el silencio es la calma que necesita el tiempo,
para que todo sea un poco mejor...
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